miércoles, 22 de agosto de 2007

Mitilene

¡Hola a todas! Me ha costado llegar al patio, pero bueno, voy a sentarme por aquí a airearme un rato...y ya de paso me presento.

A ver, datos personales: Aparecí en el planeta en 1986, concretamente en Barcelona, y allí sigo.
En mi adolescencia pasé por una etapa muy cínica y misántropa, pero el amor lo arruinó todo. Ahora me he vuelto bastante más cursi...pero conservo un sentido del humor peculiar. Tengo aficiones algo frikis: me gusta el cine de autor, las series americanas, canto en un grupo, soy cocinera amateur y ludópata vocacional, pero como mis vicios son muchos y variados no pertenezco a ningún grupo social. Ni siquiera soy una lesbiana típica, aunque eso habría que definirlo...

La verdad es que mi incursión el el territorio lésbico fue algo inesperada. Hay lesbianas que de pequeñas juegan a médicos con las niñas, no les gustan las muñecas y hacen la comunión en pantalón de marinerito. Yo no. Yo fuí "normal" hasta que me encontré besando a mi mejor amiga. Quizá por eso mis padres, tan progres que parecían, no lo acaban de asimilar. Por lo demás, fuí la primera lesbiana de mi entorno y pagué por ello, pero ahora todo el mundo está saliendo del armario y a nadie le importa un comino.

Y ya está por hoy...¡hasta el siguiente post!

Ego: "Misterios&X"

A-B-R-A-Z-O,

sábado, 18 de agosto de 2007

Riot: "The l word: LOCA"

Dice mi tocaya (una de tantas) que las mujeres estamos todas sin excepción e irremediablemente locas, y estamos en este mundo, por supuesto, para enloquecer a quien se ponga a nuestro lado.

Cuando un desventurado hombre se pone a nuestro lado la locura nivela, a nosotras se nos va un poco y a ellos se les pone un algo, porque si algo hay que aceptar es que los hombres (en su inmensa mayoría) carecen de locura... Y cuando digo locura no necesariamente estoy designando esa cosa malevola y desquicida que tenemos las mujeres, sino también complejidad, pasión, impulsividad y todas esas cosillas. Entonces una pareja hetero minimiza los resultados terribles de la locura del componente XX de la relación, a menos que ella tenga pa dar y repartir.

Hay, sin embargo, otro problema que debería considerarse de salud pública (mental, por supuesto) y son las parejas de lesbianas, o todas las relaciones sentimentales entre dos mujeres. Ustedes ya hicieron la conexión, dos mujeres locas juntas construyen una bomba de tiempo lista para explotar y verlas se parece a ver dos locomotoras prontas a chocar de frente.

Las lesbianas estamos predispuestas a rayarnos, es lógico, tenemos como pareja a la multiplicación de nuestros miedos y dudas, que sabe bien complementarnos con las locuras propias. Batallamos constantemente con nuestra ex (temida, amada, odiada, siempre presente), o no logramos acomodarnos nunca a nuestra novia. Hemos tenido líos con amigas hetero que nos machacaron la cabeza por tales cantidades que si fueran dinero, la comunidad Les tendría más billetes que Bill Gates.

Es tanto el jaleo que a veces me pregunto qué diablos hago buscando, encontrando y enamorandome de las equivocadas, una tras otra, como si fuera una patología de mi propia locura. Y aun más (aquí la pregunta de turno), quisiera saber por qué cuando por fin consigo a una decente, a una de servir; el pasado-esa panda de locas furiosas que me hicieron perder la cabeza en su día- vuelven para hacerme dudar de todo lo bueno!

Dice mi tocaya que las niñas nos vuelven loc=s, y creo yo que tiene toda la razón.

viernes, 17 de agosto de 2007

Nima "y sigo siendo yo"

No me siento un bicho raro immerso en el mundo hetero. A veces creo que precisamente por eso, soy un bicho raro. Hablo de mi chica, como el resto de mi heteromundo habla de sus chicos, hago exactamente lo mismo que haría se ella fuera él.

Tengo la suerte de vivir cerca de una gran ciudad, abierta y cosmopolita como Barcelona. Puedo pasear cogida de la mano de quién quiera, puedo besar y ser besada... las miradas curiosas, dejan paso a mi sorpresa. Para mi es normal .. es natural.

Creo que tengo la creencia irracional y egocéntrica de "lo que yo creo, pienso y siento.. es lo normal, lo que la gente debe creer, pensar y sentir".

Pero.. como era hace unos años?? que pensaba.. que creia.. que opinaba??

Hará unos 5 años, empecé a salir por el ambiente gay con mis 2 mejores amigos.. yo era una hetero en el mundo gay. Primero me senti rara, distinta.. poco a poco, empezó un sentimiento de familiaridad.. quizá porque nos encontrabamos los de siempre, todos los fines de semana y fiestas de guardar. Eso si, eran chicos... todo chicos. A lo largo de todos estos años de aventuras y desventuras, jamás tuve una amiga lesbiana.. Del mismo modo que entendía una relación entre dos chicos, no concebía la idea de una relación entre 2 mujeres.. No, simplemente, no la entendía.

Hasta que pasa lo que siempre piensas que nunca te va a pasar a ti:: que me enamoré hasta arriba de una chica... nunca supe porqué.. pero si me di cuenta que era la primera vez, con 30 años, que me enamoraba. Ayer alguien a quien adoro, se invento un nuevo termino para describirme.. "les Tardía" .. quien sabe..

De esto hace 3 años... de los cuales me he pasado la mayor parte de ellos compadeciendome y, sobretodo, buscando un nombre en el que reflejarme. He intentado dar sentido a mi pasado a través de mi presente... y me aterraba pensar en un futuro.

Hoy puedo decir que soy lo que soy, y que si... que sigo siendo yo.

Not: "Algún Tipo De Algo"

Se me antoja empezar a pensar que mi generación, 1980, ya es vieja escuela.

Siete días a la semana el mundo parece absurdo y lejano.

Dos años después, se acaba todo, y me sorprende que todo pueda acabarse, tan rápido, tan fácilmente.

Aún lloro algunas tardes de estío, lo normal, a dosis pequeñas y nocivas… preferiblemente a altas horas de la noche, y siempre a sabiendas de que no cambiará nada.

El resto de las horas diurnas llevo una vida lo más aparentemente normal. Y no sé qué concepto me resulta más repelente… apariencia… o normalidad. Y cuando me miro en el espejo matinal no veo nada de eso. Quizá resignación insomne y quizá pseudoinconformismo mitigado. Pero nada de normalidad ni de apariencia.

En definitiva, no aprecio conceptos tales como rutina, normalidad, tranquilidad, o estabilidad. Me evocan cosas tales como aburrimiento, estancamiento, abotargamiento, aletargamiento, conformismo.

A modo de presentación.